Cuánto cuesta diseñar un packaging (copia)

Si estás leyendo esto, seguramente es porque te pica la curiosidad antes de adentrarte en el mundo de emprender.

Y como siempre en branding, la respuesta es: depende. Pero no porque queramos evitar dar un precio, sino porque muchas empresas no saben realmente qué están pagando.

Porque no, no estás pagando solo por un diseño bonito, estás pagando por cómo se va a percibir tu producto.

El error: pensar que el packaging es solo diseño

Muchas marcas creen que el packaging es:

  • una etiqueta

  • algo visual

  • un “toque estético”

Pero el packaging es lo que hace que alguien:

  • coja tu producto

  • confíe

  • o lo deje en el lineal

No es decoración.
Es decisión de compra en cuestión de milésimas de segundo.

Tenemos que ser unos cracks para llamar la atención entre tu target, inspirarle confianza y darle lo que el cliente espera leer en la etiqueta, con una chispa de algo más.

Así que realmente cuando pagas por un packaging realmente profesional estás pagando por:

  • estrategia de producto

  • posicionamiento

  • diferenciación

  • coherencia de marca

  • comprensión del consumidor

Y eso cambia completamente el enfoque.

Que también puedes arriesgarte a hacer una etiqueta más del montón… Pero tendrás más papeletas para que tu potencial cliente ni te vea.

La marca no son piezas. Es un sistema

A) Nivel de estrategia

No es lo mismo diseñar sin contexto que construir desde una estrategia clara.

Cuando hay estrategia:

  • cada decisión tiene sentido

  • el diseño deja de ser decorativo

  • el packaging empieza a funcionar

B) Tipo de producto

No es lo mismo diseñar:

  • un cosmético

  • un producto alimentario

  • una bebida

  • un producto premium

Cada sector tiene normas, códigos y expectativas distintas.

C) Complejidad del proyecto, no es lo mismo:

  • una etiqueta sencilla

  • que una gama completa

  • o un sistema de packaging

También influye mucho el tipo de producto. No es lo mismo trabajar un packaging alimentario que uno cosmético o un producto premium. Cada sector tiene sus propias reglas, códigos visuales y expectativas por parte del consumidor. Y eso condiciona tanto el diseño como el proceso. Cuanto más complejo, más trabajo.

D) Número de revisiones.

Aquí es donde muchas empresas no son conscientes de lo que implica.

Especialmente en sectores como la cosmética, donde el etiquetado está sujeto a normativas muy específicas, el diseño pasa por múltiples iteraciones. Ingredientes (INCI), sellos, ajustes legales… pequeños cambios que obligan a rehacer piezas una y otra vez.

E) Tipo de Envase

Puedes trabajar sobre:

Envases existentes

  • más rápido

  • más económico

Envase a medida

  • desarrollo desde cero

  • planos

  • troquel

  • coordinación con fábrica

Cuando se diseña un envase desde cero, todo cambia. En ese caso entra en juego la parte industrial: desarrollo de planos, creación de troqueles, coordinación con fábrica. Y con ello aparecen factores como los pedidos mínimos (que pueden ir desde 600 hasta 1000 unidades o más), los costes de producción o incluso la decisión de si ese envase será exclusivo o no.

Porque sí, también se puede pagar por la exclusividad del troquel o decidir que ese mismo formato lo pueda usar otro cliente del fabricante, y eso, de nuevo, afecta al proyecto.

Tipo de acabado y la percepción de su valor. Me explico… no todos los packaging se producen igual.

Un envase premium no cuesta lo mismo que uno estándar, porque entran en juego acabados que elevan tanto la percepción como el coste:

  • stamping (dorados, plateados…)

  • barnices especiales

  • texturas aterciopeladas

  • relieves

  • materiales más rígidos o de mayor calidad

Todo esto no solo encarece la producción, también cambia completamente cómo se percibe el producto.

Porque el consumidor no analiza el packaging, lo siente.

Y esos detalles son los que hacen que algo parezca premium… o no.

F) Licencias de uso

Este es uno de los puntos más desconocidos.

El precio de un packaging no solo depende del diseño, sino de cómo se va a utilizar.

No es lo mismo diseñar para una pequeña producción, que una empresa que va a vender miles de unidades a nivel internacional.

Cuanto mayor es la explotación del uso del diseño, mayor es su valor.

Porque el impacto del trabajo también es mayor.

No es lo mismo un diseño que se imprime 500 veces que uno que se reproduce millones.

El precio no depende solo de lo que se diseña, sino de cuánto se va a explotar ese diseño.

Espero que este post te haya ayudado, como ves cada proyecto es diferente, y por eso el packaging no debería abordarse de forma estándar.

Si estás valorando lanzar un producto o mejorar el que ya tienes, puedes escribirme sin compromiso.
En GustoStudio trabajamos el diseño de packaging adaptándonos a cada proyecto, desde la estrategia hasta la ejecución.

Te dejo el formulario justito aquí:

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